Ultimos Estudios
Conectese con Nosotros:
Un Sacrificio Siete Veces Sangre
12/11/2009 11:47 por Frank Cintrón
"El debió ser hecho en su castigo, semejante a nosotros en nuestra transgresión. No había ni una sola parte de nuestra humanidad sin pecado, y no debía haber ninguna parte de Su humanidad sin sufrimiento" - Rev. Charles Spurgeon
El antiguo testamento nos muestra una serie de tipologías y sacrificios que de por si no tienen el merito necesario para redimir los pecados individuales, mucho menos la completa humanidad. Estos solo apuntan al sacrificio completo y perfecto que solo el Mesías pudo realizar. Pero la gematria hebrea o numerología bíblica nos ensena que la perfección de Dios y su plenitud es mostrada tipológicamente a través del número siete. En el sacrificio anual del Yom Kippur, (día de la expiación) el sumo sacerdote rociaba siete veces sangre sobre el propiciatorio. (Levítico 16:14 Tomará luego de la sangre del becerro, y la rociará con su dedo hacia el propiciatorio al lado oriental; hacia el propiciatorio esparcirá con su dedo siete veces de aquella sangre.) Jesucristo derramó sangre en siete ocasiones el día de su sacrificio. A través de él no solo nos redime, sino que destruye con su sangre siete maldiciones traídas por el pecado y nos bendice con siete bendiciones que nos trasladan a una nueva dimensión de paz en El.
Primera ocasión:
El monte Getsemaní. (Lucas 22:44 Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.) Existe un término medico conocido como Hematidrosis, sobre el cual traemos la definición dada por el diccionario cibernético "Wilkipedia" y citamos, "La hematidrosis (también llamada hemohidrosis o hematohidrosis) es un trastorno muy excepcional en la que un ser humano suda sangre. Sólo ocurre cuando la persona sufre de un elevado nivel de estrés, ansiedad o debilidad, por ejemplo, cuando se acerca el momento de su muerte. La causa es que los vasos sanguíneos se dilatan y contraen hasta llegar a romperse, causando hemorragias en la capa de la epidermis próxima a las glándulas sudoríparas. Tras esto, la sangre se mezcla con el sudor y sale por los poros de la piel. Algunos historiadores han sugerido que Jesús experimentó hematidrosis cuando oraba en el jardín de Getsemaní, debido a que sabía que iba a morir luego". Se han reportado numerosos casos de esta condición en donde pequeños vasos capilares cerca de los poros debido a fuerte tensión, presión y alta temperatura rompen y sangre mezclada con sudor sale por los poros. Una de las consecuencias de la caída del hombre, La ardua labor para ganarse el sustento. (Génesis 3:19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.) La sangre de Cristo envuelta en el sudor rompe esa maldición. En El heredamos la bendición de Abraham. (Hebreos 6:13Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo, 14diciendo: De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente. 15Y habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa. 16Porque los hombres ciertamente juran por uno mayor que ellos, y para ellos el fin de toda controversia es el juramento para confirmación. 17Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento; 18para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. 19La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo, 20donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.)
Segunda ocasión:
Al ser llevado al concilio fue golpeado en la cara. (Lucas 22:63 Y los hombres que custodiaban a Jesús se burlaban de él y le golpeaban; 64y vendándole los ojos, le golpeaban el rostro, y le preguntaban, diciendo: Profetiza, ¿quién es el que te golpeó? 65Y decían otras muchas cosas injuriándole. Isaías 50:6 Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos. Mateo 26:67 Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de puñetazos, y otros le abofeteaban, Marcos 14:65 Y algunos comenzaron a escupirle, y a cubrirle el rostro y a darle de puñetazos, y a decirle: Profetiza. Y los alguaciles le daban de bofetadas.) El hombre sin pecado gozaba de la comunión con Dios y la capacidad ver su rostro. A raíz del pecado la maldición le impide ver el rostro del Creador. (Éxodo 33:17 Y Jehová dijo a Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre. 18El entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. 19Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente. 20Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá.) El hombre quiere ver a Dios pero el rostro de Cristo a través de los golpes quedo desfigurado al grado de no desear verle. (Isaías 52:14 Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, 53:3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.) Cristo derriba esa maldición y nos bendice al acercarnos a Dios a través de Él. Esa comunión rota, que impide ver el rostro del creador es eliminada. (1ra. Juan 3:1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. 2Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.) El cuerpo en la naturaleza pecaminosa no puede ver claramente las coas de Dios, ni conocerle claramente. Lo que ahora oscuramente vemos, la nueva dimensión en Cristo nos permitirá conocer claramente y ver cara a cara a Dios. (1ra. Corintios 13:12 Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.)
Tercera ocasión:
Su cuerpo amarrado a un poste fue flagelado. ( Mateo 27:26 Entonces les soltó a Barrabás; y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado.) La crucifixión fue precedida de azotes. Atado a un poste el condenado era sometido a un flagellum, un látigo de cuero con varias correas a las que al final amarraban agudas puntas de hierro, llamadas "escorpiones" bolas de plomo y hasta huesos. El reo era atado a una columna baja, quedaba encorvado y la espalda preparada para recibir azotes de dos soldados. Los golpes alcanzaban el vientre, el pecho, brazos e inclusive la cara. Era considerado un suplicio infamante. El reo no solo sangraba sino que quedaban trozos de carne colgando de sus heridas. En la cruz sus manos no estarían libres para espantar a los insectos atraídos por sus heridas. La costumbre Judía era dar 40 latigazos, para estar seguros de no sobrepasar esta cantidad se le restaba uno tratando de demostrar ser menos crueles que los romanos. (De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.) El pecado trajo como maldición el camino a la muerte mediante la enfermedad. ( Génesis 2:16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.) Pero Jesucristo nos libro de la maldición de la enfermedad y la muerte a través de la sangre que fluía de las llagas en sus heridas. (Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.) El maestro no solo nos libro de esa maldición sino que nos bendijo librándonos para siempre de este mal. (1ra. Corintios 15:54 Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.)
Cuarta ocasión:
Sobre su cabeza al ser colocada una corona de espinas. ( Mateo 27:27 Entonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio, y reunieron alrededor de él a toda la compañía; 28y desnudándole, le echaron encima un manto de escarlata, 29y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, le escarnecían, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos! 30Y escupiéndole, tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza. 31Después de haberle escarnecido, le quitaron el manto, le pusieron sus vestidos, y le llevaron para crucificarle.) Es de suma importancia entender que el origen de las espinas tiene que ver con el pecado. (Génesis 3:17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. 18Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.) Estudios científicos corroboran que el cerebro humano contiene alrededor de 10 billones de neuronas usables que se encuentran en su mayoría en la corteza externa de este. Pero existen en el cerebro más de 120 billones de células glía en estado durmiente. Comúnmente se dice que el ser humano utiliza solo una decima parte de su cerebro pensante, Sir John Eccles, ganador del premio nobel de la paz en el año 1963, probo que ese estimado es muy alto. Hoy día sin discusión alguna doctores y científicos están de acuerdo que el potencial del cerebro es infinito, y no se puede calcular el porcentaje del infinito. Esto solo prueba la capacidad mental que tuvo el hombre en la creación, (Génesis 1:26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. 2:19Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre. 20Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él. ) El cerebro de Adam tuvo la capacidad de nombrar y registrar todo lo creado en el reino animal. Fue dotado con la capacidad de "señorear" en forma "semejante" a Dios sobre la tierra. A raíz del pecado el señorío se opaco juntamente con su capacidad para ello. Se dice que el pecado nubla la mente. El conocimiento del mal opaca la razón, el hombre creado en santidad pierde la semejanza a Dios al perder esa santidad. Una antigua ordenanza en el antiguo testamento ordena el uso del Tefillin, (filacterias) esto es una pequeña caja de cuero, dentro de la cual se colocan ciertos versículos de la Torah conocidos como "Shemah" que se traduce escucha. (Deuteronomio 6:6 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;) El tefillin se coloca en la cabeza y en el brazo derecho simbolizando la ley. Por ordenanza el "Shemah" se repite tres veces al día, a la misma vez que es atada la ley mediante el "tefillin" en la cabeza y el hombro izquierdo. (Deuteronomio 6:6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. 8Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; ) Una mente creada con la capacidad de nombrar, gobernar y recordar todo lo creado en el reino animal, nubla su capacidad y ni siquiera puede recordar los preceptos divinos con perfección. Esta ley que aun siendo buena sirvió como maldición para el hombre al señalar el pecado y la muerte sin reconciliarle con Dios. ( Gálatas 3:13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero),) La ley señala el camino pero no impide ni corrige la inclinación pecaminosa de una mente con una conciencia corrupta. (Romanos 7:21 21Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.) Cuando el hombre decide desobedecer a Dios su mente se corrompe con el conocimiento del mal. Cristo elimina la maldición sobre esta mente corrupta. Al quitar la ley del Tefillin externo y colocar la ley del amor en nuestras mentes y corazones, nos bendice renovando nuestras mentes. (1ra. Corintios 2:16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.) Este hecho profetizado por Jeremías, (Jeremías 31:33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.) es cumplido es Jesucristo. Bendecidos con una mente renovada. Los estudios científicos corroboran la capacidad de esa mente nueva, al demostrar en sus estudios que aun en este cuerpo contaminado por el pecado la capacidad de nuestra mente es mucho mayor de lo que se utiliza.
Recordemos que la mente renovada tendrá capacidad para almacenar información por la eternidad.
Quinta ocasión:
Horadaron sus manos al clavarlas en la cruz. Clavos de 5 a 7 pulgadas aproximadamente atravesaron las muñecas de Jesús. Las manos del hombre tenían la vida eterna y prospera a su alcance, pero encontraron maldición a través del pecado. (Génesis 3:22 Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. 23Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado.) Dios prometió restaurarlas. (Y te hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres,) Las manos sustentan, bendicen, sanan, echan fuera demonios. Las manos de Dios, El Espíritu Santo Que sostiene, forma y protege la creación. El enemigo tiene ese conocimiento, y trato de utilizarlo en contra del Mesías. (Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, 6y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, En sus manos te sostendrán, Para que no tropieces con tu pie en piedra.) En el Edén Dios coloca al alcance de las manos del hombre todo lo que pudiera necesitar, demostrando así su voluntad para con él. El pecado separa al hombre de la providencia directa de Dios. A través del maná en el desierto nos muestra un ejemplo de su providencia. (Deuteronomio 8:3 Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre. 4Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta años.) El pecado ha contaminado y ensuciado nuestras manos. (Santiago 4:8 Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.) Pero a través de Cristo esas manos se transforman en bendición por la que fluye el Espíritu de Dios. (Hechos 8:18 Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, 19diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo.) Eliminada la maldición que impide el acceso al árbol de la vida, (Apocalipsis 22:2 En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. 3Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán,) recibiendo la bendición de manos sacerdotales, príncipes del reino sobre los cuales recae la providencia eterna de Dios en toda Bendición de acuerdo a sus riquezas en gloria. (Isaías 61:5 Y extranjeros apacentarán vuestras ovejas, y los extraños serán vuestros labradores y vuestros viñadores. 6Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios seréis llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria seréis sublimes.)
Sexta ocasión:
Horadaron sus pies. Cumpliendo la profecía sus pies al igual que sus manos fueron atravesadas. (Porque perros me han rodeado; Me ha cercado cuadrilla de malignos; Horadaron mis manos y mis pies.17Contar puedo todos mis huesos; Entre tanto, ellos me miran y me observan.18Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes.) Esto sin romper ninguno de sus huesos. La manera común de hacer esto era clavando a través de los tendones entremedio de los huesos del tobillo. Haciendo esto juntamente con los clavos en las muñecas aseguraban que el peso del cuerpo fuese soportado. Este hecho cumple la primera profecía mesiánica. (Génesis 3:15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.) En el principio Dios proveyó de un lugar donde todo que pisara su pie era con bendición. (Génesis 2:8 Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. 9Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal.) Junto con el señorío perdió el hombre dominio y autoridad sobre la tierra que pisa. Uno de los resultados del pecado trajo como maldición perder el derecho de pisar el terreno santo creado para él, por consecuencia fue echado del Edén. (Génesis 3:24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.) La sangre en los pies de Cristo rompe la maldición y prohibición de entrar en terreno santo, permitiendo entrar a lugares donde el hombre perdió su derecho y nos bendice prosperando y bendiciendo el suelo que pisamos. En el antiguo pacto solo el sumo sacerdote, luego de haber sacrificado por sí y por su familia podía entrar en el lugar santísimo. (Deuteronomio 16:6 Y hará traer Aarón el becerro de la expiación que es suyo, y hará la reconciliación por sí y por su casa.) Los pies de Cristo traen el lugar santísimo a nosotros. (Hebreos 10:19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, 20por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne.) La libertad otorgada al eliminar la maldición en nuestro camino, nos permite reclamar bendiciones actuales no solo futuras, solo tenemos que creer. Sabemos que aun cuando no vemos actualmente el nuevo cuerpo preparado por Cristo para nosotros, es una realidad que esperamos. Dios no mintió cuando prometió a Moisés la tierra que pisaren. (Deuteronomio 11:24 Todo lugar que pisare la planta de vuestro pie será vuestro; desde el desierto hasta el Líbano, desde el río Éufrates hasta el mar occidental será vuestro territorio.) El sacrificio de Cristo cubre dos etapas, quita la maldición del pecado y nos bendice transformando nuestros cuerpos en semejanza al de su resurrección. Al salir del Edén por causa del pecado, la entrada a este queda cerrada por querubines que impiden su entrada. (Génesis 3:24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.) Ya la entrada no está cancelada, el velo se rasgo, la entrada a la presencia de Dios está permitida, no hay seno de Abraham, sino la morada que Jesús preparo a su lado para nosotros. (Marcos 15:37 Mas Jesús, dando una gran voz, expiró. 38Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. Lucas 16:22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Efesios 4:8 Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres. 9Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? Juan 14:1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.) El camino está abierto pero no podemos verlo con este cuerpo porque no tiene capacidad de ver lo espiritual. (1ra. Corintios 15:50 Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.) Pero si tenemos autoridad para reclamar lo que no se ve como fuera. (Romanos 4:17 (como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.) A través de la fe podemos declarar la voluntad de Dios en nuestras vidas como una realidad. La sangre derramada por los pies de Jesús abre el camino al Edén.
Séptima ocasión:
Su costado fue traspasado. (Juan 19:34 Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.) Tal como había sido profetizado, traspasaron al Mesías. (Zacarías 12:10 Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.) Esta herida en su costado servirá de identificación al Mesías en su retorno a la tierra. (Apocalipsis 1:7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.) El último lugar donde Cristo sangra sella y cumple la redención. Los términos “agua y sangre” son de crucial importancia. La ley dice “la paga del pecado es muerte”. (Romanos 6:23 Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.) También dice “sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecado”. (Levítico 17:11 Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona Hebreos 9:22 Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.) El mismo Dios hace el primer sacrificio en el Edén para cubrir temporalmente el pecado. (Génesis 3:21 Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.) La palabra hebrea para el día de expiación, es Yom Kippur, que literalmente significa “día de cubrir”, no de “quitar” el pecado. Parte del ritual en el sacrificio de animales era sacar la sangre del corazón de este. El pecado como maldición trae un cuerpo sujeto a la muerte. Lo primero que un médico hace para determinar si hay vida en un paciente es escuchar su corazón y determinar su pulso. El frágil corazón del hombre es transformado en Cristo por el de un eterno latir. El derramamiento de sangre del corazón del Mesías elimina la maldición de un cuerpo de muerte y nos bendice con un cuerpo glorificado en El. (Filipenses 3:21 el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.) El agua que sale de su costado tipifica la pureza, limpieza, y nuevo renacer. Sin agua no hay vida, así como el derramar sangre significa muerte, el fluir del agua tipifica la vida. El agua simboliza la provisión de Dios. (Deuteronomio 28:12 Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado. ) El bautismo en aguas significa que al sumergirnos en el agua damos muerte juntamente con Cristo a la vieja criatura, somos lavados y renacemos juntamente con El. (Romanos 6:4Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.) Al salir de las aguas declaramos ser revestidos por Cristo, el que todo lo puede. (Gálatas 3:27 porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.) El agua en el bautismo cumple más de un propósito. El bautismo no fue originado por Juan, hay en Israel desde el antiguo testamento rituales por varios propósitos. Los más importantes son la conversión al judaísmo que culmina con la circuncisión (Brit milah) y la inmersión, (mikveh) en una ceremonia, (tevilah) y el comienzo del ministerio sacerdotal, (Éxodo 29:4 y 40:12 Y llevarás a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo de reunión, y los lavarás con agua., Levítico 8:6 Entonces Moisés hizo acercarse a Aarón y a sus hijos, y los lavó con agua.) donde también son ungidos. (Levítico 8:12 Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón, y lo ungió para santificarlo., Éxodo 29:7 Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y le ungirás., 40:13 Y harás vestir a Aarón las vestiduras sagradas, y lo ungirás, y lo consagrarás, para que sea mi sacerdote.) Lo controversial en el bautismo de Juan es que al gentil se la bautizaba para “limpiarlo” al convertirse al judaísmo, Juan se atrevió a tratar al judío como “no limpio” al enseñar bautismo por arrepentimiento a los hijos de Israel. Al comienzo de su ministerio Yaushua cumplió la ley sacerdotal siendo bautizado y ungido directamente por el Espíritu Santo. (Mateo 3:15 Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó.) La sangre señala la redención y cambio de muerte a vida, el agua el hacernos “limpios” y prepararnos para sacerdocio eterno.
Francisco Cintrón





